La Transformación digital, a río revuelto ganancia de pescadores.

Los conceptos de Transformación digital y de cuarta revolución industrial parece que están de moda. Quizás podemos caer en la trampa, si miramos a nuestro entorno empresarial más cercano, de pensar que no hay para tanto, que son conceptos de gurus, y no afectan a nuestra empresa.

¡Falso! el cambio es real, pero al ser un momento de cambio disruptivo, éste no viene de los competidores de siempre, y cuando llega a nuestro sector se convierte en un tsunami al que a su paso todo queda removido. Hace solo diez años, podían imaginar las principales cadenas hoteleras que hoy su principal competidor, Airbnb, lo haría sin tener una sola inversión inmobiliaria; los taxistas que competirían con UBER, una empresa que no tiene vehículos; los canales de televisión que hoy competirían con Netflix o Youtube, que no tienen ninguna frecuencia; o el comercio que la venta online arrasaría más de un 30% del mercado de consumo.

La digitalización trae nuevas soluciones tecnológicas y nuevos modelos, pero el hecho más relevante que ha introducido es la velocidad en que se suceden los acontecimientos. La digitalización provoca una aceleración tal en los cambios, que muchas veces, cuando nos percatamos, ya es tarde. Cuando el cambio llega a un sector lo hace a tal velocidad, que en dos años puede destrozarlo.

Pero como dice el refrán, a río revuelto ganancia de pescadores.

No hay excusa para no aprovechar el momento, ya que los directivos sabemos que la época actual es de cambio, que es un momento apasionante lleno de nuevas oportunidades, un momento donde la tecnología se ha democratizado y esta al alcance de cualquier empresa. Sabemos que tenemos que afrontar la transformación digital de la empresa, ¿por donde empezamos?

La experiencia demuestra que apostar por la transformación digital en la empresa es un camino de éxito a la alternativa de esperar a ser un simple espectador de los  acontecimientos. Pero iniciar este camino con éxito requiere de tres ingredientes: compromiso, presupuesto y tiempo. Tres ingredientes que dependen en exclusiva de la dirección.

Asumidos estos tres elementos, ya podremos avanzar, pero antes de pensar como la tecnología puede ayudar a nuestro negocio deberíamos hacernos otras preguntas ¿puede transformarlo? ¿puede cambiar el modelo? ¿puede hacerme innecesario? Y, para esta fase debemos formarnos y incorporar nuevo talento.

Los conceptos de Transformación digital y de cuarta revolución industrial parece que están de moda. Quizás podemos caer en la trampa, si miramos a nuestro entorno empresarial más cercano, de pensar que no hay para tanto, que son conceptos de gurus, y no afectan a nuestra empresa. ¡Falso! el cambio es real, pero al ser un momento de cambio disruptivo, éste no viene de los competidores de siempre, y cuando llega a nuestro sector se convierte en un tsunami al que a su paso todo queda removido. Hace solo diez años, podían imaginar las principales cadenas hoteleras que hoy su principal competidor, Airbnb, lo haría sin tener una sola inversión inmobiliaria; los taxistas que competirían con UBER, una empresa que no tiene vehículos; los canales de televisión que hoy competirían con Netflix o Youtube, que no tienen ninguna frecuencia; o el comercio que la venta online arrasaría más de un 30% del mercado de consumo. La digitalización trae nuevas soluciones tecnológicas y nuevos modelos, pero el hecho más relevante que ha introducido es la velocidad en que se suceden los acontecimientos. La digitalización provoca una aceleración tal en los cambios, que muchas veces, cuando nos percatamos, ya es tarde. Cuando el cambio llega a un sector lo hace a tal velocidad, que en dos años puede destrozarlo. Pero como dice el refrán, a río revuelto ganancia de pescadores. No hay excusa para no aprovechar el momento, ya que los directivos sabemos que la época actual es de cambio, que es un momento apasionante lleno de nuevas oportunidades, un momento donde la tecnología se ha democratizado y esta al alcance de cualquier empresa. Sabemos que tenemos que afrontar la transformación digital de la empresa, ¿por donde empezamos? La experiencia demuestra que apostar por la transformación digital en la empresa es un camino de éxito a la alternativa de esperar a ser un simple espectador de los acontecimientos. Pero iniciar este camino con éxito requiere de tres ingredientes: compromiso, presupuesto y tiempo. Tres ingredientes que dependen en exclusiva de la dirección. Asumidos estos tres elementos, ya podremos avanzar, pero antes de pensar como la tecnología puede ayudar a nuestro negocio deberíamos hacernos otras preguntas ¿puede transformarlo? ¿puede cambiar el modelo? ¿puede hacerme innecesario? Y, para esta fase debemos formarnos y incorporar nuevo talento.

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