Leer es muy rentable

Por casualidades de la vida, este año me ha tocado publicar mi columna en fechas significativas, la anterior el 1 de enero y ésta el 23 de abril, por lo que no he tenido que esforzarme por elegir la temática, que me ha venido dada. Si a principios de año desee mejores líderes de los que soportamos, hoy es, sin lugar a duda, el día idóneo para recordar que leer un libro es un chollo, ya que tiene una magnífica relación entre coste y prestaciones. Un libro cuesta entre diez y treinta euros en formato impreso, y de uno a nueve en formato electrónico. Se puede leer a ratos perdidos, aprovechando el tiempo. El filósofo y gran escritor José Antonio Marina, definió el concepto de trapero del tiempo, para promover el aprovechamiento de estos momentos perdidos. Tener un libro a mano nos evita malgastarlos.

Seamos conscientes de que hay muchas cosas que desconocemos, tanto a nivel individual como colectivo. La formación que hemos recibido, tanto la humana como la académica, es manifiestamente imperfecta; limitada, con carencias muy graves. Como no podemos rebobinar el tiempo y volver al colegio, vamos a centrarnos en lo que se puede hacer. La buena noticia es que si uno quiere puede mejorar permanentemente sus conocimientos y los de su familia o los de su equipo. Es muy fácil: se consigue leyendo libros interesantes y practicando las recomendaciones que contienen. Promovamos y recuperemos el hábito de la lectura.

Por citar una carencia significativa, la mayoría de las personas al acabar los estudios secundarios no disponemos de un mínimo de base filosófica y psicológica, y esto sucede en contra de toda lógica, ya que las ideas son muy poderosas. Las ideologías mueven el mundo. Estudiar filosofía, occidental y oriental, enseña a pensar y a razonar. Las personas piensan; los vegetales, no. La herramienta más poderosa que tenemos es el cerebro. Las personas piensan y en consecuencia actúan, en función de su filosofía de vida, de su personalidad y de su cultura.

Uno de los libros que considero de lectura obligatoria, es “El hombre en busca de sentido” del médico judío vienés Victor Frankl, fundador de la logoterapia, conocida como la tercera escuela vienesa de psicoterapia, la primera es del psicoanálisis de Freud y la segunda la psicología individual de Adler. En el libro, Frankl, explica su experiencia en los campos de concentración nazis, y lo que aprendió en ellos. Enseña como hay muchas circunstancias que escapan de nuestro control, pero pase lo que pase a nuestro alrededor, siempre podemos escoger la actitud con la cual nos enfrentamos a ellas. Nadie puede cambiar lo que pensamos, lo que tenemos en nuestra mente, es nuestra libertad última, pueden bloquearnos físicamente, pero nunca mentalmente. Frankl observa como sobreviven aquellos que no se rinden. Frankl insiste en la importancia de una visión trascendente de la vida, de buscar y encontrar el sentido de nuestra existencia, de saber porque nos hemos levantado esta mañana y que es lo que de verdad nos motiva. Es un libro enriquecedor y positivo pese a tener sus raíces en una de las mayores tragedias vividas por la humanidad.

En el fondo, los seres humanos solo poseemos lo que tenemos en nuestra mente, nuestra actitud frente a la vida, nuestros conocimientos y nuestros buenos hábitos.

En esta línea de pensamiento para mí el líder, es aquella persona que ayuda a los demás a tener la actitud adecuada en todo momento, independientemente de las circunstancias, a veces terribles, que nos rodeen.

Log in

Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias mediante el análisis de tus hábitos de navegación. Si continúas navegando en esta página, consideramos que aceptas su uso en los términos indicados en la Política de Cookies.